En esta columna, el acabado, impresentable y arruinado periodista Joaquín Morales Solá, en su furia ciega contra el gobierno argentino, llega al punto de defender algo que es a todas luces, intolerable. El texto es todo una provocación al sentido común y el mínimo rigor periodístico. Ni siquiera tiene ideología, porque nada, ni de derecha o izquierda, puede ser sustentado con esa ridiculez que escribió.
Simplemente, cito un línea que ya es el disparate total: "¿Medicamentos vencidos? Es probable que hayan existido, aunque algunos ejércitos los usan porque sólo merman sus efectos después de cierto tiempo."
Es decir, acepta que un país extranjero meta un avión en nuestro país, con medicamentos vencidos, y le parece que no es para tanto. Si es cierto, quiere decir que los norteamericanos les dan medicamentos vencidos a sus soldados. Un escándalo. Si no se los dan a ellos, ¿a quién se los darán?
Mediocre, fascista, agresivo, degradante, y tantos calificativos más para el autor de una columna que sale publicada en uno de los diarios de mayor circulación de la Argentina.
Asco.
Over.