miércoles, 20 de junio de 2012

Pozo negro


Parten puertos buscabarcos de mi mente
Desde mi cerebro hacia la sedamar
Un millón de años sedado, dormido de ti
Sin siquiera retenerte, a fuerza de redes:
ese pasillo oscuro lleno de trampas,
esa casa de boca grande que te escupía,
ese falso desamor como escudo.

Ahí van, derivando, barcos sin postas
De mirada negra y manos muertas:
lo que queda del camino ya es pasado.

Ahora es una mentira a tientas,
Piedras irreales en la más pura superficie.

Over.

3 comentarios:

Eunice Di Giorgio dijo...

manos muertan que hacen barcos volados de tí

Hernán Galli dijo...

Siempre quise meterme en los poemas de otro. PEro siempre estaban escritos en libros y no se podía. QUé bueno que se pueda. Bienvenida la línea! Mejor que el poema!

Eunice Di Giorgio dijo...

Tengo pensado molestarte seguido, así que gracias por la bienvenida. Y también tenés mi permiso de autora para intervenir los míos, ja. Lo único que me cuesta mucho demostrar en los comentarios que no soy un robot.