viernes, 30 de noviembre de 2012

Palabritas (¿palavritas? ¿pequenas palavras?)



Ya había vuelto (digamos). Digamos, por ejemplo, que al mirarse, el espejo es una fusta que doma soberbias.
Entonces dije que había vuelto, pero digamos también que salí a ver si todo seguía en su lugar, si todo es sombra en la ciudad, si todos miran a los ojos pero se arrepienten. (Vamos, si yo ya había aprendido el frío que vive dentro de las estrellas).

Porque cuando llegaste y me dijiste, qué tal esto que escribe Ramil: A tua pele de lua. O meu olhar de neblina, yo te contesté tontamente.

Traduje en mi mente: Tu piel de luna. Mi mirar de neblina.

Pero eso fue después. Yo ya había vuelto (digamos), y en mi zona arrastraba diques y puentes. Los puentes me soltaron sobre Marisa Monte, y compré los dos discos como nunca antes compré dos discos, qué caros son los discos.

No mucho más, porque ella canta: Você me livrou do preconceito de partir /Agora me sinto feliz aquí. Y cuando me hablaste de Ramil, yo callé. Tontamente.


Over.

 

1 comentario:

Eunice Di Giorgio dijo...

Usted me debe unas palavras