sábado, 27 de diciembre de 2008

Pozo negro




Te ilusionan los tambores,

Las rancias marchas del orden
Los llamados de subordinados
“Ud salvó la patria, señor”

Todo eso perece, se muere con el miedo
cruje en tus pupilas, pierde en tu conciencia
tu conciencia de cerdo amaestrado,
las caras de los niños llorando su anonimato.

Sigues vivo, las arterias cumplen su función.
Pero ya no te subvenciona la injusticia
Ya no es reina tu locura, tu avaricia
Tu impotencia de uniforme mal usado

Por donde mires, te apunta el fusil, rata.



Over.

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