viernes, 2 de mayo de 2008

Una plegaria por el humor de Woody

Recuerdo un compañero que despreciaba a Woody Allen porque según él, su cine era teatro filmado. Es decir, despreciaba una técnica. Woody estaría de acuerdo con él, y hasta le diría que se quedó corto, que lo suyo es radio con imágenes. Es más, la próxima película podría estrenarla en una emisora. Dejando de lado los comentarios de alumnos cuyas mentes son lavadas por profesores de cine, una profesión peligrosa si las hay, me voy a referir a la literatura del gran Königsberg.


Antes de que su magnánima filmografía nos enriquezca la vida, Woody escribió libros con cuentos o escenas o sketches, al estilo de un gran escritor de comedias. Con el tiempo escribió algunos cuentos más, y varias columnas en periódicos de Estados Unidos como el New Yorker.

A ver, sus cuentos son como sus películas, en el sentido de que contienen un humor explícitamente sofisticado. Algunas gracias son más claras, pero otras están tamizadas por el ingenio y la cultura de Allen, por lo que podemos llegar a perdernos el punto exacto de su intención. Muchas historias toman características judías para ridiculizarlas, como un Norman Erlich americano con una que otra idea más interesante…

No sé si se puede juzgar literariamente a sus cuentos. Tengo la impresión que su objetivo es meramente formal y se ciñe a su contenido, sin importarle demasiado lo “literario”. Aunque quizás, el hecho de que sea un soberbio director, no permita un análisis más riguroso. Como están las cosas, se puede perdonar una estafa o un engaño amoroso, pero de ninguna manera se puede absolver a un artista que intente triunfar en dos oficios. Hasta hoy, eso es así.

Recuerdo algunas líneas de sus cuentos. Una que decía que para un hombre que está en la orilla de un lago, el tiempo pasa más rápido que para aquel que está en un bote. Más aún si este último está con su esposa. O esa historia de una supuesta conspiración para afeitarle el bigote a Hitler que terminó fracasando ya que el que debía perpetrar el acto, terminó cortándole una ceja.

O este párrafo que traduzco a continuación. Corresponde al cuento “No Kaddish for Weinstein” (Algo así como “Ninguna plegaria para Weinstein”. La traducción “oficial” “Nadie rezará una Kaddissh por Weinstein”, no me convence para nada) y dice así:

He had been a precaucious child. An intellectual. At twelve, he had translated the poems of T.S. Ellito into English, after some vandals had broken into the library and translated them into French. And if his high I.Q. did not isolated him enough, he suffered untold injustices and persecution because of his religion, mostly from his parents. True, the old man was a member of the synagogue, and his mother, too, but they could never accept the fact that their son was Jewish. ‘How did it happen?’ his father asked, bewildered. My face looks Semitic, Weinstein thougt every morning as he shaved. He had been mistaken several times for Robert Redford, but on each occasion it was by a blind person. Then there was Feinglass, his other boyhood friend. A Phi Beta Kappa. Then a convert to Marxism. A Communist agitator. Betrayed by the Party, he went to Hollywood and became the offscreen voice of a famous cartoon mouse. Ironic.

A continuación, mi arriesgada traducción para que la risa sea en dos idiomas:

(Weinstein) había sido un niño precoz. Un intelectual. A los doce años, había traducido al inglés los poemas de T.S. Elliot, después de que algunos vándalos habían forzado la entrada de la biblioteca y los habían traducido al francés. Y si su alto nivel intelectual no lo aisló lo suficiente, sí sufrió innumerables injusticias y persecuciones por su religión, en su mayoría por parte sus padres. Por cierto, el padre era miembro de la sinagoga, tanto como su madre, pero nunca pudieron aceptar el hecho de que su hijo fuese judío. “¿Cómo sucedió esto?”, se preguntaba, desconcertado, su padre. “Mi cara se ve semítica”, pensaba Weinstein cada mañana mientras se afeitaba. Varias veces había sido confundido con Robert Redford, pero en cada ocasión se trataba de una persona ciega. También estaba Feinglass, su otro amigo de la niñez. Un Phi Beta Kappa. Luego convertido al marxismo. Un agitador comunista. Luego traicionado por el Partido, terminó yendo a Hollywood para convertirse en la voz en off de un famoso ratón de dibujos animados. Irónico.

Over.

PD1: Amit me cuenta que una Kaddish es una plegaria que el pueblo judío reza cuando muere una persona. Que en realidad, esa plegaria se llama Kadish Yatom, ya que Kaddish es algo más amplio, pero se toma es palabra como rezo o plegaria en memoria de los muertos.

PD2: Phi Beta Kappa, es algo que yo nunca obtendré o del que nunca formaré parte. Creo. No, estoy segurísimo.

4 comentarios:

Ambi dijo...

En la vida hay un antes y un después de Woody. Lástima que ultimamente sus películas hayan ido decayendo tanto que los guiones parezcan escritos por Soon yi, en fin.

Entre otras cosas me quedé con el comentario del principio, qué pavada. Igual, a qué persona que se precie de tener un cerebro se le ocurre ir a una escuela de cine?

Ningún gran director lo hizo que yo sepa, te imaginás a Kubrick haciendo las boludeces que hacen en esos antros, por favor!

Hernán Galli dijo...

El chiste sería que te dijera que soy estudiante de cine... Ok, liberado del chiste, no sé, imagino como "lo último" de Woody a todo lo que vino de Los secretos de Harry para esta parte. Dulce y melancólico me gustó bastante, lo mismo que Melinda Melinda y la hermosa Match Point. Después de esta última, sólo vi Scoop y Cassandra's dream. La primera me entretuvo, es como una minipeli que no aspiraba a nada y no estuvo mal. Cassndra´s ya no me gustó tanto, y el final un poco que se cae. Pero ojo con Allen que es como que desacansa para tomar impulso. Si la Soon Yi le escribe los guiones...por dios, que no!!!!!!

Chas gracias por pasar. "Acostada" con un caradura...digo acosada, perdón!!!

Ambi dijo...

Si me lo dijeras seguiría opinando lo mismo. Seguro hay mucha gente que opina cosas parecidas o peores de los que estudiamos letras y estan en todo su derecho.

Match point me pareció malísima! Mis mayores respetos van para "La rosa púrpura del Cairo"

Hernán Galli dijo...

Ah, bueno... lo suyo ya es terrorismo!!! jajaja. No importa, a mí "El gran Pez" no me gustó nada, así que el "talibanismo" está a mano.
Ojo, para mí "malísima" es un adjetivo que se lo otorgo a, por ej., Caballos Salvajes, por lo que partiendo de esa base, se me complica ver a Match Point en el mismo lugar. Pero todo bien.

En cuanto a los estudiantes de Letras. No le veo relación con los estudiantes de cine. Estos últimos quieren ser directores o guionistas. Mientras que el estudiante de letras no busca un fin sino una pasión, creo. Lo que pasas es que muchos creen que en esas carrera se reciben de escritores o críticos o algo así, y en ese eroro fundan comentarios.
¿El estudainte de letras estudirá para ser una letra?

Gracias por pasar y leer!!

Saludos!

PD: Me pongo a pensar en "ambi". Me suena a bambi y a ambivalente. O ambiciosa. Who knows!